
«La Luz en las esculturas de Tomás»
BY ÁLVARO SUESCÚN T.
Art Critic | Barranquilla, Colombia
16 de julio de 2026
De regreso en Colombia, proveniente de Alicante, en España, Tomás Salazar exhibe su trabajo escultorico reciente en la Galeria Hacienda Castilla en Risaralda. Sus obras parten de láminas delgadas de hierro pavonado, cortadas y dobladas en frío, empleando prensas mecánicas y otros recursos de taller, para lograr expresiones maravillosas con curvas perfectas y ángulos limpios que desdoblan sus tensiones y las que penden entre las formas y el vacío. Es un dinámico juego de planos con los que va desarrollando un enfoque técnico que se transforma en arte abstracto. Ya en la sala de exposiciones, y apoyado en el cambio de luz y del punto de vista, invita a los espectadores a motivar su percepción en un diálogo constante con la materia y el espacio.Tomás es un artista en formación con visos subyugantes de veteranía, osado ante los retos difíciles, obstinado en el gran valor de su presencia artística, contrasta lo intuitivo y subjetivo de la materia sólida para conferirles un aspecto que subyuga ante el preciosismo de las formas. Obtiene piezas de arte que están dotadas de gran pureza estética, de manera que puede afirmarse con cierta dosis de sensibilidad compite con la joyería de alta calidad. No puede llegarse a conclusión diferente pues resaltan las distinciones sinuosas para magnificar su obra, incluso en las que previendo el comportamiento del metal a la intemperie, suma a su realización la capa de óxido que es inevitable, y la agrega como la pátina en el bronce para proveer de un estado inmortal sus esculturas.Con temporadas de reconocimiento en Italia y España, y asimilando la escultura abstracta colombiana de Edgar Negret, Eduardo Ramírez Villamizar y de John Castles, maestros que han transformado la escultura en metal latinoamericana, que le sirven como fuente de inspiración para avanzar en la combinación con gran rigor de las formas geométricas, y en las ideas del constructivismo con maestría industrial, creando estas piezas destellantes, de líneas puras y angulares. Por algo será que, en su avance escultórico hasta ahora, y de cierta manera, casi de soslayo, los conocedores observen una cierta influencia particular de Castles, referente destacado del modernismo escultórico en nuestro país, y puente entre los grandes maestros y las generaciones contemporáneas.Por el respeto sublime a su trabajo, por la disciplina, por el manejo de las tensiones y la flexibilidad del hierro para crear formas abstractas elegantes, y, sobre todo, porque tiene claro sus metas, Tomás Salazar es un gran artista, su proceso y sus exposiciones recientes cada vez así lo confirman.